MISCELÁNEAS MISCELÁNEAS: diciembre 2014
"No importa lo lento que vayas, siempre y cuando no te detengas."
- La sabiduría de Confucio

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Noche Buena y Navidad.

Esta noche es Noche Buena y mañana Navidad. como antes, como siempre. creo que no.
Cuando niño este día era el preámbulo del nacimiento del "niñito Dios"  . En un pesebre rodeado de animalitos y con todo el cariño santo de su  mamá.
A veces nos traía regalos, pero sí no, no  importaba, la obligación de traerlos era de los Reyes Magos el 6 de enero.
Era una fiesta con sentido religioso y de un gran contenido familiar.
En casa del Abuelo, donde vivía, se reunía toda la familia y hasta venían de otras localidades parientes que quedaban en casa festejando la  navidad , el fin del año viejo y el comienzo del  nuevo,

Una fiesta netamente familiar y así debía ser porque se  celebra el nacimiento , que en definitiva es lo que crea la familia.
El nacimiento es creador no solo de una nueva concepción en el marco de la fe sino es la piedra fundamental de la familia.

Pasaron muchos años hasta que los continuos y progresivos cambios en la sociedad posibilitaron la aparición de un personaje gordito y simpático que con su magia recorre el mundo entregando en cada hogar justo en Navidad un regalo a cada niño.
Premeditado o no esta aparición  desdibujó,  el hecho y el significado del Nacimiento,

Mucho tiene que ver el progreso  que modificó costumbres y maneras de pensar, sentir y obrar de toda la sociedad.
El sentido de familia, de pertenencia a ella no es el mismo y casi diría, que de existir, se ha visto menguado por los cambios en la composición de la familia. 

La autoridad paternal fue suavizándose, los chicos tienen el protagonismo que marca en cierta forma la agenda familiar.
Para ellos la magia y la fantasía de la Navidad pasa por la llegada de Papá Noel y  por los regalos que recibirán.

Nuevas costumbres desplazaron a la s viejas.
El mercantilismo venció a la fe, el materialismo derrotó a la espiritualidad.

Lo rescatable de todo esto es que los chicos conservan la inocencia y la ilusión intacta, disfrutando ansiosamente de la previa y posterior llegada de Santa.

martes, 16 de diciembre de 2014

Momentos inolvidables.


Hay momentos en la vida que son memorables y nos marcan de alguna manera ya sea para bien o para mal. Para mal cuando sean penosos, tristes, dolorosos y lo que es peor cuando nos hacen sentir culpables. La culpa es una mochila muy pesada de la que deberíamos deshacernos lo más rápido posible. Para bien cuando son buenos, alegres, felices y están dentro de esos recuerdos que nos servirán para refugiarnos en los malos momentos.
Hay instantes inolvidables y otros para olvidar. Los inolvidables tienen que ver mucho con la felicidad tan ansiada, buscada y muchas veces nunca encontrada. Si pensamos la felicidad como un objetivo a alcanzar, una ruta que recorrer para llegar, seguramente nos equivocamos y al final de los tiempos, agotados, desengañados y vencidos veremos nuestros corazones vacíos.
La felicidad no debe ser un objetivo a alcanzar, no debe ser el motivo por el que nos esforzamos a obtener todo aquello material que se nos pone por delante constantemente. Los bienes que logremos reunir durante nuestra vida –muchos o muchísimos, es igual- no nos darán la felicidad. El dinero no la hace tampoco, quizás no debería decirlo yo porque nunca lo he tenido en cantidades como para saberlo, los innumerables casos de multimillonarios con vidas miserable lo avalan.
¿Porque hablo de momentos inolvidables? Porque acabo de vivir uno, ayer en ocasión del festejo de fin de clases del jardín de infantes al que concurren mis nietos.
Fue un día muy especial desde el vamos, Adriel mi nieto de cuatro años se pegó a mí y en el momento del acto con toda su ternura me dijo:
-Upa abu. No veo nada.
Lo alcé y lo tuve en brazos mientras se oían los primeros acordes Himno Nacional. Comencé a cantar y oigo su vocecita cantando también. Música celestial para mis oídos que me obnubilaron, por un momento quedé duro, pasado éste lo miré de reojo. Era todo un hombrecito con la vista al frente cantando el Himno Nacional junto a su abuelo.
Un instante único, sublime , que impactó felizmente en mí. -¿Cúanto duró? Dos o tres minutos, que importa, el tiempo pareció detenerse y el pecho hincharse y nuestras voces aunque tímidas se oyeron.
Que maravillosa forma de estrenar mis 74 años, que alegría compartir esa simple fiestita de fin de clase del jardín de infantes con mi familia: mi esposa, hijo, su esposa y sus tres hijitos. Mis tres maravillosos nietos.
Como decía la felicidad no es una cosa maravillosa a encontrar, ni que se pueda comprar, sino que dentro nuestro está y que cuando compartimos esos momentos mágicos, inolvidables, aparece.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Reflexiones

No siempre uno es preciso en lo que expone y por lo tanto no siempre es comprendido. En el afán de primiciar los acontecimientos hablamos, gesticulamos y obviamente exageramos.
Muchas veces  contamos con la complicidad generosa de algún amigo que nos avala aún en la locura.

Expresar ideas no es fácil sin previa meditación de los alcances y consecuencias de nuestros dichos.Pero inefablemente actuamos al calor de las discusiones o intercambios de ideas, como quieran llamarlo.
La rapidez para responder al otro, en caliente, nos puede dejar muy mal parados y expuestos a una demoledora respuesta.Pero siempre la tardanza  nos deja en desventaja.Nos puede y nos debe salvar la lucidez mental , esa espontaneidad que solo  los genios poseen. Y la pregunta es:¿Somos genios?
No, claro que no.
Debemos pues prepararnos previamente para la contienda verbal siempre.Desarrollemos nuestro intelecto y cuidémoslo como un tesoro.

Si hablamos pensando solo en nosotros, los demás dejarán de prestarnos atención  y poco a poco se alejarán.Todos esperan ser partícipes  -sobre todos los amigos- de la charla , de  los  cuestionamientos y las soluciones.  
No estás solo muchacho, tu mundo no es una isla,estás rodeado de personas, hechos y circunstancias.Todo lo que hagas o dejes de hacer tendrá consecuencias para alguien , principalmente de tu entorno, lo que te presiona a abandonar tu  individualidad  para pensar en comunidad.
No significa resignar tus valores, objetivos y tus sueños sino a plantearte el hecho de compartirlos en un ámbito de comprensión y camaradería.  

Los individualismos son geniales en el tenis single pero no en el de parejas.
El fanatismo te aisla  y te destruye.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...